Sí. Me preguntó “puedo tocar con Uds.? ¿puedo ser un Casanova?” Después de la grabación del primer disco, yo solía ir mucho a su casa, y de ahí nos íbamos juntos a comprar discos, y él siempre me consultaba qué álbumes comprarse. Yo le sugería Tom Waits, Cramps, Dream Syndicate, etc. Y Andrés siempre me imploraba que quería ser un Casanova. Y yo siempre le contestaba “mirá Andrés, conmigo no tenés problema, preguntale a los pibes, pero para mí te van a decir que no” Cuando se lo consulté a Pablo y Claudio, me dijeron “no, no es rocker” “Pero miren que me dijo que ponía temas, eh”, les comenté. Pero ellos no querían saber nada. Eso sí, tocó mucho como invitado, recuerdo en un show en Rosario, y en la transmisión del Día de la Primavera en el programa de Badía.
¿Qué recordás de la presentación oficial del disco?
Fue a mediados de año en Palladium, y estuvieron todos los invitados, y también se sumó Sergio Rotman en saxo. Esa noche hicimos cuatro temas nuevos que no estaban en el disco, y que eran muy dark. La gente no los entendió.
Fue una buena época…
Sí, pero fue ascenso y caída. Ese mismo año, un día viene Claudio, no sé si se había estresado o qué, y nos dice que no va a seguir tocando. No sé si se habría peleado con Pablo, o qué pasaba, pero si fue así no me lo habían comentado.
¡Al final eran todos unos saboteadores!
Auto-saboteadores, pero no en mi caso. Yo siempre iba para adelante. Por eso ahora cuando alguien se acuerda de Casanovas, se acuerdan principalmente de mí. Sid era como yo, siempre positivo, por eso es que hoy día sigue tocando con su banda, Sid & Campeadores, y está muy bueno lo que hace. En cambio Pablo hace jazz, y Claudio no toca más. Y tuvimos que hacer un cambio, y nos separamos en el mejor momento. Antes de separarnos, cuando llegamos al puesto 8 del ranking de Rock & Pop, recibimos una llamada telefónica de Daniel Grinbank diciéndonos “si me hacen el jingle, los pongo en el primer puesto” Lo que significaba mucho laburo y quedar como una súper banda, pero alguien del grupo se negó a hacerlo, diciendo que hacer jingles no era cosa de rockers. Llegamos a hacer uno en la casa de Calamaro en una portaestudio de 4 canales estilo Cramps, pero a los de Rock and Pop no les gustó, y nos bajaron de un plumazo. Nos sacaron de todos los rankings, perdimos las notas en las revistas, etc. Y todo eso en apenas 2 meses, algo increíble.
¿Y cómo decidieron seguir adelante?
Recuerdo que ese enero de 1987 tocaba Pelvis en un lugar llamado La Cama, que quedaba en Bulnes casi Av. Córdoba, voy y veo entre el público a un pibe con pecas y un jopo grande medio colorado, parecía Brian Setzer, y me dice que tocaba la batería. Estoy hablando de Ed Cabrón (Eduardo Crocco) Lo llamábamos Ed porque tenía la cara larga como Mr. Ed. El sobrenombre se lo había puesto Alejandro Taranto.
¿Fue ahí cuando, ya con nuevo baterista, salieron a grabar el segundo disco?
Tuvieron que pasar cuatro meses hasta que pudimos armar la banda nuevamente. Por esa época yo estaba mucho con el rock americano, con Dream Syndicate, Tom Petty, todo lo que era el Paisley Rock, cosas así. Y al nuevo baterista también le gustaba mucho ese estilo, por lo que la banda se tornó un poco más rock americano, mezclado con los Stones. También habíamos incorporado un guitarrista de Bahía Blanca llamado Luc Lucas (Juan Pablo Lucas), que tocaba con slide, y bastante blues, tipo ZZ Top. Y entonces teníamos un sonido más duro, más americano, con dos guitarras en lugar de una. Ya para el mes de marzo teníamos armada la banda, pero durante todo 1987 tocamos una vez sola. Fue en Waikiki, que quedaba en San Telmo. Y tocamos todos los temas del primer disco, pero con un sonido más rock, más stoniano, más blues y rhythm and blues, un sonido más americano. Y también hicimos una fiesta privada aquí en La Plata.
¿Y cuándo llegó finalmente el segundo álbum?
Nosotros habíamos firmado contrato para hacer tres discos en 3 años. Yo estaba cantando mucho mejor, había empezado a estudiar canto lírico. Pero el público se había quedado con nuestra imagen del primer disco, y nosotros queríamos evolucionar, hacer cosas nuevas. Y nos pasamos todo el ’87 ensayando, y de repente nos dimos cuenta que se terminaba el año y todavía no habíamos grabado el segundo disco. Y fuimos hasta RCA para recordárselo.
¿Cómo, no los llamaron ellos?
Para nada, se hicieron los boludos. Y eso que habíamos vendido muchísimo con el primer disco. A mí me dijeron que vendimos fácil 150.000 discos, en ese entonces se hacían tiradas así. Por eso ese vinilo anduvo por todos los países. Hay gente que lo ha visto en Londres, en Francia, en Japón. De hecho hoy día es disco de culto en Europa. Fuimos a la compañía y, como era época de fin de año y fiestas, nos dijeron que volviéramos recién después del 15 de enero. Y entonces fuimos después de esa fecha. Al llegar nos dicen “el nuevo gerente artístico de la compañía los va a recibir”, y terminó siendo Jorge Alvarez.
¿El de Mandioca?
Tal cual, el creador del sello Mandioca. Y Alvarez saca una planilla y nos dice que habíamos vendido nada más que 2.500 discos. Un robo absoluto. Vendían discos por izquierda, de hecho tenían la prensadora. “Con este número no podemos hablar”, nos dice Alvarez. Y yo empecé a montar en cólera. Nunca fui así, pero ese día fue más fuerte que yo. Le habíamos llevado un demo con tres temas nuevos, que había producido Fernando Goin, y que incluía ‘Huyendo de la Ley’, la primera canción cuya letra y música era toda mía. Alvarez nos dijo que no acostumbraba a escuchar los demos delante de los músicos, pero que, ya que habíamos ido hasta ahí, esa vez iba a hacer una excepción. Lo escuchó y nos dijo, “está muy bien tocado, muy bien cantado, pero esto no es un hit. Yo necesito cosas que canten las hinchadas de fútbol. Aprendan de los Cadillacs” Yo era amigo de los Cadillacs, pero eso no era lo nuestro. Y Alvarez siguió: “Yo vi en España a los Stray Cats con Madness, y cuando tocó Madness la gente estaba enloquecida” “Sí, pero Ud. me está hablando de una banda en la que tocan como diez, yo soy fanático de las dos bandas. Ud. no puede hacer esa comparación, me extraña, Ud. que sabe tanto ¿Y Ud. es el que produjo a Manal? La verdad, no lo puedo creer” Y ahí me empecé a calentar y literalmente le dije “Mre, nosotros somos rockers y hacemos la música que se nos canta las pelotas” Y Avarez me contesta “A mí quéme vas a venir a decir, yo inventé a Mecano” Y le seguí diciendo de todo. Y cuando salimos de su oficina, Pablo estaba preocupado, me dijo que lo que le había dicho a Alvarez nos iba a terminar arruinando.Pero me había calentado de en serio y, la verdad, no me arrepiento. Pero así y todo nos dijo que nos iba a dar otra oportunidad.
¿Después que casi lo mandaste al carajo?
Sí. Nos dijo que nos daba la última oportunidad. “Les pago el estudio Panda, y grábenme tres temas. Si con esas tres canciones me convencen, les grabo el segundo disco” Ya teníamos el contrato firmado, pero nos salió no sé con qué cláusula, y bueno. Y grabamos los tres temas, pero no eran para que los cante la hinchada, como pretendía Alvarez, era rock’n’roll en serio. No rockabilly, sino puro rock’n’roll. Alvarez nos había dicho que volvamos a verlo con el demo el 15 de febrero.
¿Y esta vez lo convencieron?
Es que cuando fuimos aquel día, nos acompañó nuestro amigo Eduardo Barone, que era cuñado de Pablo, y que también alguna vez había sido guitarrista invitado del grupo, y que en ese momento estaba trabajando en las discográficas y nos ofreció darnos una mano. Y al llegar a RCA nos encontramos con que Alvarez no estaba más, y el que lo reemplazaba no le dio bolilla al nuevo demo, y aceptó que ya teníamos contrato firmado, y que eso significaba que teníamos que grabarlo. Y entonces fuimos a grabarlo en marzo de ese año, en 1988.
Lo que derivó en ‘Somos Nosotros’…
Sí, invitamos a Calamaro y al Gonzo Palacios en saxo. No sabíamos que cover grabar, si ‘Brown Sugar’ de los Stones, o ‘Green River’ de Creedence, o ‘Get Ready’ de Rare Earth. Y yo no quería saber nada con grabar ‘Get Ready’. Así que terminamos grabando ‘Brown Sugar’. Y para esos días también firmamos contrato con Rodríguez Ares Producciones. Luego de un par de shows en el ’88, incluyendo uno apoteótico en Cemento, presentamos el disco en Prix D’Ami el jueves 8 de julio de ese año. Pero al domingo siguiente, exactamente 1 día antes que salga a la venta el LP, sufrimos una gran desgracia con la muerte de Ed Cabrón, nuestro nuevo baterista, por inhalación inconsciente de monóxido de carbono mientras se duchaba en su casa.
Sin duda tuvieron mucha mala suerte.
Tuve que salir a buscar baterista durante casi todo lo que restaba del año, conseguimos un par, con los que tocamos cuatro o cinco veces más, entre los que hubo uno de sesión que se llamaba Javier Gelman, que había entrado en agosto, y que le gustaba el jazz y tocaba tipo Billy Cobham, pero que no sabía nada de rockabilly, y encima a fin de año Pablo nos dijo que no quería tocar más. Pero yo no abandoné al grupo. Yo ya tocaba la guitarra y componía, pero las pocas veces que el disco fue tocado, en lugares grandes y con mucha gente, sonábamos como una aplanadora.
¿Así y todo siguieron?
En noviembre del ’88 se fueron Pablo y Luc Lucas, pero sí, seguimos. Repatrié a Ritchie a fines del ‘89. Quedaron Sid, Ritchie, un baterista que se llamaba Ariel Rebel (Ariel Viroti), que ahora vive en Italia y toca guitarra de rockabilly, y Toto Casanova (Gustavo Martín), un contrabajista amigo de La Plata que tenía mucha imagen, y yo. En 1999 se rearma el grupo, entonces, con Claude Cat Casanova en batería, Sid Casanova en guitarra, un bajista de Avellaneda, y yo. Pero luego Sid se aleja y en su lugar entra para un par de shows John Mc Innerny. Seguimos tocando durante el ’89 y el ’90, pero al no tener productor, éramos de vuelta algo muy under, hasta que cerramos la banda, y ahí sí llegó la separación definitiva. Y ya para 1991 armé Silverados junto a un contrabajista y un baterista desde ’91 al ’95, y después vino el resto de las bandas. Historia del Crimen entre el ’96 y el 2005, King Country del 2006 al 2008, paralelamente con Taboo, que llegó hasta el 2010. Luego, en 2008, Joy Collision (tributo a Joy Division), después la Flavio Casanova Rockaband, del 2009 al 2015, y actualmente con el Flavio Casanova Trio.
Creo que nos diste la historia completa, no faltó detalle.
Entera, entera. Es que yo me acuerdo de todo. Soy un tipo raro, siempre tomé solamente agua.
(Todas las fotos por Cristian Fieiras, excepto fotos de archivo: material de Flavio Casanova)